A veces, las ideas que mejor funcionan dentro y fuera de la cocina son también las más sencillas. Si los 'peques' de la familia tienen problemas para sentarse a la mesa y comer según qué platos, y antes de renunciar y claudicar ante sus peticiones de pasta o arroz con tomate, no está de más intentar presentar una versión más divertida de los alimentos, a fin de estimular su imaginación y con ella las ganas de probar cosas nuevas.
Verduras, queso, pescado o legumbres son algunos de los grandes 'enemigos' de los niños a la hora de ampliar su dieta y aprender a comer de todo. Te proponemos doce maneras de hacer más divertidos los almuerzos de tus hijos.